jueves, 19 de abril de 2007

Félix Ares de Blas

Bioetanol

En un comentario anónimo se preguntó:

Querría preguntarles a ustedes qué opinan de nuevos combustibles como el Etanol. Parece que algunos gobiernos sudamericanos tienen esperanzas en lograr ser autónomos energéticamente con ese cultivo que le sirve de base.

La respuesta sobre si el bioetanol es una solución para disminuir la cantidad de CO2 en la atmósfera tiene una respuesta relativamente sencilla: Depende de qué bioetanol.

Abundo sobre el tema.

La “teoría” simplista lo que dice es que las plantas para crecen consumen CO2 de la atmósfera. Después, al quemarlo, lo que hacen el devolver ese CO2. El resultado final es que no hay producción neta de CO2.

La realidad es un poco más compleja. Para cultivar el maíz se necesita: transportar las semillas, preparar el campo, fertilizar el campo, recogerlo, transportarlo a las fábricas y convertir el maíz en biocombustible. Todas y cada una de esas etapas consumen energía, mayoritariamente procedente de combustibles fósiles, y, por tanto, emiten CO2.

La cantidad de CO2 emitido podría llegar a ser superior a la que se emitiría si se empleasen combustibles fósiles directamente. Es decir, si se hace mal puede ocurrir que para conseguir un litro de biodiésel se gaste más de un litro de diésel procedente de petróleo. En ese caso estaríamos haciendo un flaco favor al planeta.

Veamos tres etanoles diferentes:

Etanol nº 1, producido a partir de maíz en Estados Unidos. Es muy difícil estimar cuánta energía produce y cuánta consume; pero el Departamento de Energía de Estados Unidos estima que la relación es 1.3. Me explico, consume 1 y produce 1,3. es decir, hay un 30 por ciento de ganancia. Con ese bioetanol estamos ahorrando un 30% de la emisión de CO2 con relación a utilizar diésel procedente de petroleo directamente.

Etanol nº 2, producido a partir de caña de azúcar en países tropicales: Brasil, Cuba... En este caso, mejor dicho, en el caso de Brasil, que es de donde hay datos abundantes, la relación es de 8.3. Es decir se consume 1 y se producen 8.3; por lo tanto el balance energético, y de emisión de CO2, es claramente positivo.

En este sentido, y contestando a la pregunta, algunos países de Latinoamérica, pueden ser efectivos en el cultivo de caña de azúcar para hacer biocombustibles.e

Etanol nº 3, producido a partir de celulosa. También se pueden obtener etanoles a partir de la celulosa que se encuentra en maderas y ciertos arbustos. En ese caso el balance energético es de 16. Es claramente el mejor, PERO el problema es que para convertir la celulosa en alcohol hay que utilizar un coctail de cinco o seis enzimas que son caras. En estos momentos se están investigando formas de conseguir enzimas que sean más baratos. El país que tiene más avanzado el tema es Nueva Zelanda que tiene muchos árboles y está planeando construir una planta de etanol obtenida a partir de desechos de los bosques. Las empresas que participan son Scion, AgResearch y Diversa.

Nueva Zelanda habla incluso de prescindir totalmente de la importación de petróleo; pero eso será en el futuro.

En la misma situación estaría Suecia, por ejemplo.

Debemos tener en cuenta que no se trata de convertir árboles en etanol sino de utilizar los desechos de los bosques (podas, ramas caídas,...) para conseguir etanol a partir de la celulosa. En algunos casos, sobre todo en países grandes productores de árboles, se podrían usar árboles de gran velocidad de crecimiento para convertirlos en alcohol. En Nueva Zelanda están probando con un tipo de sauce, y en Suecia con álamos.

Aquí, una vez más, vemos que la solución puede venir de la mano de la bioingeniería que consiga seres vivos que produzcan los enzimas necesarios a un precio bajo. Hoy por hoy, el tema falla por el alto costo de los enzimas.

Más datos:

Árboles transgénicos, para aumentar la biomasa en Suecia: http://www.swetree.com/application-areas/transgenic-trees.html

1 comentario:

Ramón Ordiales dijo...

Tambien hay que recordar que TODO CULTIVO es una AGRESION al medio por diversos motivos. (La agricultura, la obtención de nuestra energía a base de alimentos, tampoco es renovable).

Y el problema es que somos demasiados y, en este sentido, la agricultura intensiva es más eficaz pues proporciona más cantidad de comida (energia) por metro cuadrado de cultivo.

La llamada "agricultura ecológica" no es viable, pues implicaría multiplicar las extensiones de cultivo y el precio del alimento para alimentar a la misma población.

El uso de "agricultura" para cultivar combustible me parece que tiene el peligro de que podrían multiplicarse las extensiones de cultivo existentes a costa de destruir el medio ambiente (desforestación, etc...) como ya he dicho toda agricultura es una agresión.
Pero además, puede ser perverso pues entraría en competencia directa la comida, nuestro sustento con nuestro combustible.
La falta de suelo cultivable podría producir un dilema perverso, o llenamos el estómago o llenamo el depósito del coche.